jueves, 25 de noviembre de 2010

Raya en caldeirada sin ajada.

Ayer cuando llegué a casa a mediodía, tenía un hambre voraz y nada preparado (como casi todos los días) así que, salí corriendo al super de al lado de casa y encontré unos trozos de raya con una pinta increible, y 15 minutos después estaba poniéndome las botas.
A pesar de que la raya no es un pescado con una gran tradición gastronómica en España, en Galicia es consumida popularmente sobre todo por los pescadores (lo cual es un buen indicador para su consumo) y lo cierto es que es exquisita ya que tiene una carne suave, sin espinas,  muy tierna y además es muy agradecida a los adobos. Aquí se suele preparar en caldeirada con ajada al final. En este caso la he preparado de una forma mas light pero igualmente sabrosa. Otras formas de degustarla son, con tomate como si fuera castañeta (japuta) o adobada previamente con un majado de ajos y perejil  y rebozada con harina, huevo y pan rallado, el resultado es espectacular ya que le confiere una textura interna parecida a la de la bechamel . Iré poniendo las recetas para que veais el resultado.
Bueno, como no tomé fotos del proceso, hoy os pongo la del plato terminado y actualizaré la entrada la próxima vez que la cocine.

INGREDIENTES (2 PERSONAS)
2 Trozos de raya (suelen ser grandes, de ración, pero depende tambien del apetito de los comensales)
1 cebolla
2 tomates medianos
3 cucharadas de aceite de oliva
1 vasito pequeño de agua
2 patatas medianas
1 hoja de laurel
pimentón dulce
azafrán (o colorante alimentario)

Se sala el pescado.
Se parten en rodajas  los tomates, la cebolla y las patatas. Se van colocando en una cazuela baja por capas, cebolla,  patatas, tomate, la raya, tomate, cebolla y patatas. Se le añade el aceite en crudo, un poco de sal, la hoja de laurel, el agua y el azafrán. Os recomendaría que primero añadieseis la mitad del agua hasta media cocción ya que tanto el pescado como el resto de los ingredientes van soltando bastante líquido y el plato no debe quedar aguado.

Se pone todo a fuego vivo y cuando comience a hervir bajamos el fuego y lo dejamos tapado, apróximadamente unos 15 minutos vigilando que tenga siempre líquido y meneando la olla de vez en cuando para evitar que se nos pegue en el fondo. Sabremos que está listo cuando las patatas estén tiernas. Una vez emplatado se espolvorea con un poco de pimentón de la Vera.

Si no os gusta encontrar las verduras enteras (aunque se deshacen bastante) podeis pasarlas por un chino o triturarlas al final.
Este es el aspecto del plato terminado.
Vereis que es de lo más facilito y ya me comentareis el resultado.

1 comentario:

  1. Que rica Tere!!me encanta el pescado!! tu sigue enriqueciendonos con tus recetas...que me vendrás genial!!
    bicos!!!

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